El R
ITO ESCOCES ANTIGUO Y ACEPTADO

Por: Gustavo E. Pardo Valdés 33

La palabra RITO significa Uso, Costumbre, Ceremonias, Prácticas y Fórmulas que se emplean usualmente en los rituales de los diversos cultos.

Específicamente, RITO MASONICO, es el conjunto de reglas o preceptos que intervienen en el ritual empleado en las diversas ceremonias que se efectúan para comunicar los signos, palabras, toques y las restantes instrucciones correspondientes a cada grado masónico, a los candidatos.

También se le denomina así a una serie consecutiva de grados masónicos, por ejemplo, Rito de Cork, Rito Francés, etc.

Es un error confundir el Rito, con la Potencia Masónica o Alto Cuerpo que rija en una juridiscción masónica determinada. La Potencia Masónica o alto Cuerpo constituye el régimen de gobierno, la administración y organización de las Logias o cuerpos a ella o a él confederados. En cambio el Rito es la forma en que cada Logia o Cuerpo desenvuelve sus trabajos. En una misma Potencia Masónica pueden coexistir varios Ritos, por ejemplo, en la Gran Logia de Cuba, ciertas logias trabajan por el Rito de Cork y otras por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

ORIGEN DE LOS GRADOS MASONICOS.

La existencia de los diversos Ritos que hoy existen en la Masonería, constituye un fenómeno relativamente reciente, ya que antes de 1703, sólo se conocía el grado de Compañero (Fellow), que no tenía relación alguna con el actual grado así denominado, y que se aplicaba a los masones en general, pudiendo ellos dirigir los trabajos de la obra encomendada.

Aproximadamente en 1703, es creado el grado de Aprendiz, que inicialmente no formaba parte aún de la masonería, siendo más bien una etapa de prueba antes de ingresar a ella.

Hemos de recordar que la Gran Logia de Inglaterra es fundada en 1717, no constando en lugar alguno que en ese momento ya la masonería estuviese dividida en los tres grados que hoy conocemos. Es alrededor de 1720, que se establecen los grados de Compañero y Maestro, sirviendo de prueba, entre otras, lo que se refiere a las ediciones de 1723 y 1738 del Libro de Constituciones, diciéndose en la primera que, “El más experto de los Compañeros (feloww) será nombrado Maestro o Inspector de la Obra del dueño y lo llamarán Maestro los que trabajan a sus órdenes”. En cambio la de 1738 refiere que: “Un Maestro Masón será Vigilante o Maestro de las Obras, o no se dará a ningún Compañero o Aprendiz más salario que el que corresponda”.

Para muchos estudios de la Masonería, esta innovación resultó funesta, debido a la proliferación de Ritos y Grados que a continuación se produjo.

 

ANDRES MIGUEL DE RAMSAY.

Cabe a éste el haber realizado la primera adición de grados, superiores al Tercero, a los ya establecidos, dándoles el nombre de “Escoceses”, nombre que sirvió de pauta para que las sucesivas incorporaciones de grados llamados “superiores”, tomasen el nombre de “escoceses”.

Andrés Miguel de Ramsay, nació en Ayr, Escocia, el 9 de enero de 1786, procediendo de una rama menor de la failia Ramsay, distinguida por el Rey Jacobo I con los títulos de Par y Barón.

Ramsay fue uno de los masones más cultos de su época, cultivando la amistad de J.J. Roseau, entre otros y llegando a ser el preceptor para la educación de los hijos del pretendiente Jacobo III, en Roma. Católico convencido y firme prtidario de la restitución de los  Estuardos y con ellos del Catolicismo en Inglaterra, se presume por ciertos autores que influidos por los Jesuitas, elaboró su sistema de grados “Templarios”, constituidos por los grados de “Escocés”, “Novicio” y “Caballero del Templo”, con el fin de trabajar por la restauración de aquel monarca en el trono inglés. Rechazada tal pretensión por la Gran Logia de Inglaterra, pasó a Francia donde estos grados recibieron una buena acogida, no obstante la duración del sistema de Grados de Ramsay fue efímera.

 

NUEVOS RITOS QUE INFLUYERON EN LA CONSTITUCION DEL RITO ESCOCES ANTIGUO Y ACEPTADO

Rito del Capítulo de Clermot. Este sistema de grados fue fundado el 24 de noviembre de 1754, adoptando en definitiva el sistema “Templario” de Ramsay, modificado en Lyon en 1743.

Su duración apenas fue de cuatro años, por lo que su importancia para nosotros radica en que de sus restos se formó el “Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente”. Este nuevo Cuerpo se establece en París, en el año 1758, estableciendo Logias, Cuerpos y Colegios que contaron con un cierto arraigo entre los sectores de la nobleza parisina. Su sistema contaba con 25 grados, denominándose el último de ellos, “Muy Ilustre Soberano Príncipe de la Masonería”, “Gran Caballero, Sublime Comendador del Real Secreto”. El candidato tardaba unos 6 años y nueve meses, como mínimo, para transitar del primero al último de estos grados.

De este Consejo se desprendió el “Consejo de Príncipes del Real Secreto” de Burdeos, en 1759, y ambos redactaron el 21 de septiembre de 1762 las llamadas “Grandes Constituciones de 1762”, que como veremos más adelante tuvieron su influencia en la legitimidad, en cuanto a la antigüedad se refiere, del establecimiento del Rito de los 33 grados.

Por otra parte este consejo de Emperadores de Oriente y Occidente, dio carta Patente al H. Esteban Morín, reconociéndolo como “Gran Inspector Diputado” para que introdujera el mismo en América. Obsérvese que este nombramiento implicaba un CARGO y no UN GRADO, pues éste aún no se había establecido.

 

EL SUPREMO CONSEJO MADRE DEL MUNDO

El H. Esteban Morín fundó Logias en Santo Domingo y Jamaica, no obstante su huella se pierde en este punto y se desconoce su actuación posterior, presumiéndose que falleció poco después de haber iniciado su obra masónica en América.

El 30 de mayo de 1801 fue creado por once hermanos el SUPREMO CONSEJO MADRE DEL MUNDO, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, con cede en Charleston, Carolina del Sur. El día 4 de diciembre de 1802 fue circulado un Manifiesto a todas las Grandes Logias y Consejos esparcidos por el mundo, que ofrecía su versión histórica justificativa de la veracidad y antigüedad del Rito de los 33 grados que acababa de constituirse. En este documento se refería la cadena de poderes provenientes de la Patente concedida a Esteban Morín, por el Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente, y la presunta participación del monarca prusiano en las Constituciones de 1762 y 1786, así como el nombre y la clasificación de los 33 Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

EL SUPREMO CONSEJO DE COLON.

A partir de la fundación de este primer Supremo Consejo Madre de Charleston, se establecen otros en Francia (1804), Milán (1805), Nápoles (1809) y en España (1811).

Es el 25 de marzo de 1859 la fecha en que el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo para la Jurisdicción Sur de los Estados Unidos, IH Albert Pike, extiende la Carta Patente a nombre del IH Andrés Cassar, para fundar en Cuba el Supremo Consejo de Colón, “para Cuba y las Indias Occidentales”, manifestando así el ferviente deseo del Soberano Gran Comendador Pike, de extender el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tanto en Cuba como en el resto de las Antillas.

El Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, cuya cede se encuentra en la Catedral Escocesa, sita en la calle Jovellar #164, Municipio Centro Habana, es el continuador de aquel Supremo Consejo de Colón, cumpliendo el próximo 27 de diciembre 139 años de su fundación, ocurrida ésta en la Ciudad de Santiago de Cuba el 27 de diciembre de 1859.

 

 

 “LA MASONERIA EN CUBA”

Por: Gustavo Pardo Valdés, 33

 

La masonería se establece de forma definitiva en Cuba, a partir de la llegada a la Isla de miles de emigrados franceses, procedentes de Haití, que trajeron con ellos las logias “La Persoverance”, “La Concorde”, “Le Amistéd” y “La Bónéfique Concorde”, instalándose las dos primeras en Santiago de Cuba y las otras en La Habana, pudiendo presumirse que ello ocurre entre 1798 y 1802.

 

LA PRIMERA LOGIA CUBANA

El 17 de diciembre de 1804 se constituye la primera logia cubana, con Carta Patente de la Gran Logia de Pensylvania, expedida a nombre del masón de origen francés JOSEPH CERNEAU.

Debió ser considerable la influencia que ejercieron estas logias en La Habana, considerando que ellas nombraron a las calles Amistad, Concordia y Virtudes, donde tenían sus respectivos Templos.

 

LA PRIMERA GRAN LOGIA CUBANA

A partir de la reunión de las tres Logias antes citadas de La Habana se funda el 27 de marzo de 1820 la “Gran Logia Española del Rito de York”.

Esta Gran Logia que de “española” tenía solo el nombre, tuvo una notable influencia en la formación del Pensamiento Cubano y en la definición del “Criollo”.

En las logias masónicas de la época se reúne los elementos más liberales o lustrados de la sociedad cubana y por ende ellas resultan sospechosas a las autoridades españolas, en particular a partir ser descubierta la PRIMERA CONSPIRACION SEPARATISTA, originada ésta en la logia “El Templo de las Virtudes Teologales”, y producirse otras con fuerte participación de masones, tales como “Caballeros Racionales”, y “Yorkinos”, “Cadona Triangular”, “Rayos y Solos de Bolívar” y “El Águila Negra”. Esto trajo como resultado que por Real Decreto de Fernando VII, emitido el 11 de marzo de 1824, fueron suprimidas las actividades masónicas en todo el imperio español.

Se funda en Santiago de Cuba el 5 de diciembre de 1859, por acuerdo de las logias “Fraternidad #1”, “Prudencia #2” y “San Andrés #3”, en virtud de la Carta Patente emitida a nombre de Andrés Cassard, por la Gran Logia de Carolina del Sur, extendiéndose las actividades masónicas a La Habana, Matanzas y otras regiones de Cuba; prevaleciendo en ella el espíritu liberal y progresista que ha caracterizado a esta institución desde su fundación.

El primer Gran Maestro electo lo fue Francisco de Griñán y Mozo. El día 15 de febrero de 1870 fue fusilado en la finca “San Juan de Wilson” el Gran Maestro de este alto Cuerpo Masónico, I.H. José Andrés Puente Bedell y otros masones, por sospecharse que colaboraban con las fuerzas separatistas cubanas.

 

EL GRAN ORIENTE DE CUBA Y LAS ANTILLAS

El 22 de marzo de 1862 fue creado en La Habana, por el I.H. Vicente Antonio de Castro, “El Gran Oriente de Cuba y las Antillas”, con el fin de laborar por la independencia de Cuba, al que se incorporaron hombres de la más alta posición social, intelectuales y sobre todo jóvenes talentosos de pensamiento marcadamente separatista. A este Cuerpo pertenecieron las logias “Buena Fe” de Manzanillo, cuyo Maestro lo fue Carlos M. de Céspedes, “Estrella Tropical #19” de Bayamo, que presidía Pedro Figueredo Cisneros (Perucho), “Tínima #16” de Puerto Príncipe, a la que perteneciera Ignacio Agramante Loynaz, así como “Amor Fraternal”, “Fe Masónica”, y “Luz del Sur”, aún existentes, las dos primeras de La Habana y la última de Trinidad.

El 4 de agosto de 1868 se efectúa la “Convención de Tirsan”, para ultimar los preparativos de la Guerra, todos sus participantes estaban afiliados al “Gran Oriente de Cuba y las Antillas”.

En la Asamblea constituyente de Guáimaro, efectuada el 10 de abril de 1868, de los 15 asambleístas 13 eran masones, siendo encargados de su redacción, los masones Antonio Zambrana e Ignacio Agramante, por lo que este documento es eminentemente masónico, sólo comparable a la Carta Fundamental de los Estados Unidos de América, obra igualmente de los masones norteamericanos.

El 10 de octubre de 1868 se efectuó la última reunión de este alto Cuerpo Masónico, incorporándose gran parte de sus integrantes a las filas insurrectas, otros partieron al exilio y no pocos encarcelados.

La “Gran Logia de Cuba y las Antillas”, ha pasado a la historia como la Institución que más laboró por crear las condiciones necesarias para el inicio de la Guerra de los Diez Años.

 

LA GRAN LOGIA DE CUBA DE AL. Y AM.

El 1ro. de agosto de 1876 se funda la “Gran Logia de la Isla de Cuba”, en La Habana, que se funde con la “Gran Logia de Colón” el 28 de enero de 1880, para formar la “Gran Logia Unidad de Colón e Isla de Cuba”, precursora de la actual Gran Logia de Cuba.

El 24 de febrero de 1895 estalla la Guerra de Independencia, y el 4 de abril el general Callejas suprime los trabajos de la Masonería en Cuba, continuando sus labores sólo la Logia “Padilla”, que presidía el V.H. José Cidre en un local existente en la azotea del Centro Gallego.

Los trabajos de la masonería regular se reanudan el 26 de marzo de 1899, resultando electo Gran Maestro el I.H. Juan B. Hernández.

 

EL GRAN TEMPLO NACIONAL MASONICO

El 30 de noviembre de 1908 se compra el edificio marcado con el número 508 de la Avenida Carlos III, Municipio Centro Habana, sitio donde el 25 de marzo de 1951, se colocaría la primera piedra del edificio que hasta hoy es conocido como el GRAN TEMPLO NACIONAL MASONICO que consta de once plantas, cinco de las cuales son dedicadas a las labores de la masonería cubana, y que fue sede de la III Conferencia Inter-americana de Masonería Simbólica coincidiendo con la consagración de este majestuoso edificio los días 26 y 27 de febrero de 1955, siendo Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, el I.H. Carlos Manuel Piñeiro y del Cueto.

La Comisión de Edificio estuvo compuesta por los siguientes hermanos:

Presidente: Carlos M. Piñeiro y del Cueto (MRGM)

Secretario: José M. Castellanos Peláez (Gran Secretario)

Vocales: Carlos Núñez Pérez, Miguel Díaz Alvarez, Germán Walter del Río (PGM) Mario Recio Foros y Jorge L. Cuervo Calvo (PGM)

Asesores: Emilio Vasconcelos Freyre, Carlos M. Piñeiro Crespo, (PGM) Wilfredo Albanés Peña y Charles E. Sargent.

 

DOCUMENTOS HISTORICOS

 

La Habana, 8 de diciembre de 1948

 

POR CUANTO: El “Primer Congreso Nacional de Historia” celebrado en la ciudad de la Habana del 8 al 12 de Octubre de 1942 declaró y proclamó que:

 

“El Primer Congreso Nacional de Historia, proclama que la Masonería Cubana ha sido en todos los tiempos, desde su fundación la institución que mas elementos ha aportado a la Libertad, la Independencia, la Cultura y el Progreso de Cuba, tanto desde el punto de vista ideológico como por el ejemplo de sacrificio, heroísmo y perseverancia ofrecido por sus afiliados para dar a Cuba una vida de decoro humano, de igualdad y fraternidad social y un régimen de sana democracia.

 

POR CUANTO: La Gran Logia de Cuba de Antiguos y Libres Masones en su sesión Semestral celebrada en la ciudad de Cárdenas (Ciudad Bandera) durante los días 26 y 27 Septiembre de 1948 hubo de adoptar entre otros acuerdos el siguiente:

 

“34.- Se aprueba la moción de la logia GUÁIMARO difundiendo ampliamente el acuerdo del Primer Congreso Nacional de Historia¨.

 

POR CUANTO: El Ayuntamiento de La Habana, con fecha 17 de diciembre de 1947 acordó hacer suyo la declaraci’on del tantas veces citado Congreso de Historia, proclamando idénticos pronunciamientos del referido Congreso y a su efecto acordó conceder un pergamino a cada una de las Logias que radican  en la ciudad de La Habana, asimismo fijar en el frente del edificio de la Gran Logia una tarja en bronce que perpetúa el acuerdo del citado Ayuntamiento, habiendo tenido lugar el develamiento de la misma el 29 de julio de 1948 ante nutrida representación de Logias de toda la República, Autoridades civiles y Militares a más de un numeroso público profano.

 

POR TANTO: En uso de las facultades que me conceden las leyes y por el artículo antes citado de la Gran Logia

 

RESUELVO

 

Disponer la impresión de 5000 folletos referentes al acto celebrado por el Ayuntamiento de La Habana en 29 de julio de 1948 con motivo del develamiento de la tarja acordada por el mismo y fijada en el frente del edificio de la Gran Logia, como también para la mayor difusión del acuerdo del ¨Primer Congreso Nacional de Historia¨y que los citados folletos sean distribuidos entre las instituciones y sociedades profanas, bibliotecas, escuelas, etc., para el mejor conocimiento y divulgación  de lo que se propuso la Gran Logia al adoptar el acuerdo de referencia.

 

Comuníquese, publíquese y dése cuenta a la Alta Cámara.

 

REFRENDADO

 

 

 

 

 

CONSTANTINO PAIS

 

MIUEL DIAZ ALVAREZ

GRAN SECRETARIO

 

GRAN MAESTRO